lunes, 15 de julio de 2013

El sentido del ritual / Roland Yuno Rech

DE LA NECESIDAD DE LAS CEREMONIAS 
Para empezar por si las ceremonias son necesarias o el recitado de los sutras, quisiera decir que mi postura es exactamente la misma que la de Nyojo, contada por Dogen en el Hokyoki, cuando, interrogado por Dogen, Nyojo le dice: “La esencia del zen es la práctica de zazen, cuerpo y mente totalmente despojados, shin jin datsu raku.” Y Nyojo añade: “No es necesario ofrecer incienso, rendir homenaje a Buda Shakyamuni, a los patriarcas, etc., o recitar el nembutsu (que estaba de moda en la época de Dogen y Nyojo: ‘Namu Amida Butsu’ que se repetía como un mantra.) Tampoco es necesario hacer penitencia o arrepentirse, leer los sutras o recitarlos. Sólo sentarse en zazen con un sólo espíritu:shikantaza. 
En la continuación del mondo, Dogen pregunta: “Pero, ¿qué quiere decir shin jin datsu raku?” Entonces Nyojo insiste diciendo: ¿shin jin datsu raku es zazen: cuando hacéis zazen con un solo espíritu, es decir totalmente concentrados, absorbidos en la práctica de zazen, sois liberados de los cinco deseos y elimináis los cinco obstáculos.”
Es decir que estáis verdaderamente despiertos, liberados.
Ese es el sentido mismo de la enseñanza de Buda, de la enseñanza transmitida: liberarse de las causas del sufrimiento y así, ser capaz de despertarse a la realidad tal cual es. Esa es la esencia del zen transmitido de Nyojo a Dogen, de Dogen a todos los maestros de la transmisión hasta Kodo Sawaki, al Maestro Deshimaru y a nosotros mismos. Creo que no tenemos ninguna duda al respecto. En cualquier caso, no yo.
Desde este punto de vista, podemos decir que, al ser zazen la esencia, podríamos contentarnos con hacer sólo zazen: no hay ninguna necesidad de hacer ceremonias, ni de estudiar, cantar o recitar los sutras. 
Para continuar en esta dirección, voy a referirme a un célebre mondo entre un monje y el Maestro Gensha.
El monje había preguntado a Gensha: “¿Los Tres Vehículos –el primero el Vehículo de los oyentes, los shravaka, los que despiertan a través del estudio de las Cuatro Nobles Verdades; el segundo el de los pratyeka bouddha, los despiertos solitarios, que generalmente despiertan por la comprensión de la vacuidad, a través de la comprensión de los Doce Innen,las Doce Causas Interdependientes; el tercer Vehículo el de los bodhisattva cuya práctica fundamental y fuente del despertar es la práctica de las paramita- estos Tres Vehículos, pregunta el monje, y las Doce Clases de Escrituras- todo eso no es necesario? Y, ¿qué pasa con el sentido de la venida de Bodhidharma del oeste?” Gensha confirma: “Los Tres Vehículos y las Doce Clases de Escrituras no son necesarios.”
Dicho de otra forma, el estudio de los sutras y de todas las enseñanzas de Buda no son necesarios.
La última pregunta del monje se explica por el hecho de que, desde hace mucho tiempo, existe la opinión, en la escuela zen y, sobre todo en el zen Rinzai, de que la venida de Bodhidharma a China introdujo una significación del Dharma más profunda que los diferentes aspectos de la enseñanza de Buda representados por los Tres Vehículos y los Doce tipos de Escritura, que incluyen todos los sutras. 
Se ha dicho lo mismo, de la transmisión de Buda a Mahakashyapa, fuera de las escrituras, con el célebre mondosilencioso en el que Buda hizo girar una flor entre sus dedos y Mahakashyapa sonrió.
En la transmisión del zen, este hecho es considerado como el origen de lo que llamamos la transmisión i shin den shin, transmisión directa más allá de las palabras, más allá de los sutras, de corazón a corazón, de mente a mente. Y la venida de Bodhidharma a China, alrededor de un milenio después de esa transmisión de Buda a Mahakashyapa, era la renovación de esa transmisión i shin den shin y confirmaba la superioridad de esa transmisión más allá de las escrituras, en silencio. En el caso de Bodhidharma por supuesto, la transmisión se hizo a través de la práctica silenciosa de zazen, cara a la pared, y Eka la recibió sencillamente prosternado en sampai, como Mahakashyapa que había sonreído sencillamente al ver el gesto de hacer girar la flor.


CEREMONIAS NO NECESARIAS… PERO ÚTILES Y COMPLEMENTARIAS
Está pues esa opinión de que si comprendemos el sentido de esa transmisión i shin den shin, todo el resto ya no es necesario. Incluso podríamos plantearnos si el zazen es necesario. Y Dogen, que aborda esta cuestión, confirma el punto de vista de Gensha diciendo que, efectivamente, cuando la rueda del Dharma gira, es la rotación de lo que no es necesario. Pero, al mismo tiempo, en esa rotación de la rueda del Dharma, encontramos todas las enseñanzas de Buda. Y Dogen insiste en el hecho de que “no necesario,” no quiere decir que no lo podamos utilizar, no quiere decir que por ello debamos rechazarlo. Al contrario, podemos decir que, por no ser necesario, podemos utilizarlo libremente. La esencia misma del Dharma de Buda, es hacer realidad esa dimensión en la que nada es necesario, es decir, la dimensiónmushotoku, la dimensión en la que no tenemos necesidad de añadir nada a la realidad tal cual se actualiza de instante en instante, sobre todo en la práctica de zazen.

No es porque no son necesarios por lo que no vamos a hacer rituales. Esta no-necesidad nos da la libertad de hacer sólo zazen y nada más. Pero esto no quiere decir que vayamos a estar haciendo zazen todo el día y nada más; no quiere decir que no sea útil o significativo expresar lo que ha sido realizado en la práctica de zazen, a través de las ceremonias, como a través de todos los gestos de la vida cotidiana, el gyoji, y de encontrar la expresión de lo que ha sido realizado en zazen en los sutras y en todas las enseñanzas de las Doce Escrituras. Dicho de otra forma, las ceremonias, los sutras, son formas de expresión de lo que está contenido, implicado, en la práctica de zazen, en la realización de zazen. Es Dotoku, la expresión de la Vía. Realizar es una cosa, expresar otra. Y las dos son, no diría que necesarias, pero sí complementarias.
Precisamente, en el Dotoku del Shobogenzo, Dogen dice: “Cuando la Vía es realización, se expresa espontáneamente."
Y puede expresarse evidentemente, no sólo en las ceremonias sino en todas las formas de actuar en la vida cotidiana. En ese caso, ¿qué sentido tienen las ceremonias?