viernes, 7 de enero de 2011

I Shin Den Shin

I shin den shin
 I shin den shin: De Mi Corazón A Tú Corazón


"Sentados bajo la sombra de la tarde, los hombres aguardaban serenamente el mensaje del maestro.

El  Buda permanecía en silencio, los ojos entornados, las manos juntas.

De su postura emanaba una cálida fuerza,  una arrolladora energía, que creaba en el aire una atmósfera fuerte y profunda.

Su quietud era perfecta; apenas sus dedos se movían, girando delicadamente una flor.

Levantó los ojos y parpadeó.

Observó a sus discípulos. Mahakasyapa sonreía. Entre todos, sólo él había comprendido."

Se iniciaba así la transmisión directa más allá de textos y palabras.

De espíritu a espíritu, de maestro a discípulo. Se iniciaba de este modo el budismo zen.

"No es necesario hablar ni usar el lenguaje
hay que comprender, más allá de las palabras;
con el silencio."

Entre Buda y Buda, la verdad no puede ser explicada: está más allá de todas las categorías. El Zen no tiene necesidad de lenguajes diplomáticos. Pasa de espíritu a espíritu, Mitsu, íntimamente, profundamente, secretamente.

"La huella de la serpiente en la hierba
sólo la serpiente la comprende."